En 1999 un médico y una enfermera fundaron la asociación ENCASA: Cuidados Paliativos, entidad sin ánimo de lucro cuyos fondos se destinan íntegramente a la siguiente finalidad (Estatutos, art. 2):

Ayudar a las personas que sufren una vida deteriorada por una enfermedad progresiva e
incurable a morir en casa, en paz y con dignidad.

Promover la muerte en casa como alternativa de calidad al hospital.

Potenciar los cuidados paliativos y la humanización de la salud.

ENCASA no compite con el sistema sanitario público. Es un servicio médico privado que complementa lo público cuando no responde a las expectativas de los pacientes: morir en casa, en paz y con dignidad.

ENCASA se financia con las cuotas de los socios y donativos (no tiene subvenciones).

La asistencia de ENCASA no tiene precio, no existen honorarios, ni tarifas. Cada familia aporta lo que desea según su satisfacción por la asistencia recibida, su solidaridad con otras personas sin recursos y su situación económica. Gracias a ellas ENCASA puede ayudar a morir a otras personas.

La casa de cada uno probablemente sea el mejor lugar donde vivir el final de una vida que mira a la muerte cara a cara, sin pánico, una muerte íntima, serena, domesticada, coherente con la biografía de cada persona. Se muere como se vive, morir en paz no depende tanto de dónde, sino de cómo transcurra este proceso, del afrontamiento (vivir en paz) y de los cuidados. Morir en casa es tan sencillo, o tan complicado, como vivir en casa.